En una emotiva ceremonia realizada en Florencio Varela, se llevó a cabo la señalización de la Comisaría 1° de la localidad, donde hace más de dos décadas tuvo lugar un trágico episodio de violencia institucional que conmocionó a la comunidad. El acto, organizado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la Subsecretaría de la provincia de Buenos Aires y el municipio, contó con la participación de autoridades y familiares de la víctima, así como de numerosos compañeros y amigos de Andrea Viera.
Andrea Viera, una joven de tan solo 25 años, fue sometida a torturas por parte de agentes de la policía de la provincia de Buenos Aires en la mencionada comisaría. Tras sufrir los golpes que le propinaron, fue trasladada a un hospital donde lamentablemente falleció doce días después. Este caso, que dejó una profunda herida en la sociedad, fue impulsado incansablemente por su hermana, Eugenia Vázquez, quien desde el primer momento alzó su voz exigiendo justicia y verdad.
En el homenaje estuvieron presentes destacadas figuras comprometidas con la lucha contra la violencia institucional. Mariano Przybylski, director nacional de Políticas contra la Violencia Institucional de la Secretaría de Derechos Humanos, Matías Moreno, subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, Guillermo Ñañez, Director de DD.HH de Florencio Varela y Andrés Watson, intendente del municipio de Florencio Varela, encabezaron este acto que busca mantener viva la memoria de Andrea y promover la toma de conciencia sobre las graves consecuencias de estos actos de violencia.
Durante la ceremonia, familiares, amigos y autoridades descubrieron un cartel por Memoria, Verdad y Justicia que será ubicado frente a la Comisaría 1°. Esta señalización es parte de una campaña más amplia que la Secretaría de Derechos Humanos lleva adelante en todo el país, con el objetivo de recordar a las víctimas y manifestar el firme repudio del Estado hacia los crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad. Es una muestra de solidaridad con las víctimas y de compromiso para que hechos tan trágicos como el de Andrea Viera no se repitan nunca más en nuestra sociedad.
El caso de Andrea Viera finalmente tuvo su desenlace judicial, gracias al incansable esfuerzo de su hermana Eugenia Vázquez y al apoyo de la comunidad de Florencio Varela. Los responsables de este terrible acto, los policías Marta Jorgelina Oviedo y Marcelo Miguel Aquino, fueron condenados a prisión perpetua, un logro que representa un paso importante en la búsqueda de justicia y el combate contra la impunidad.
La señalización de la Comisaría 1° de Florencio Varela se convierte así en un hito en la memoria colectiva de la comunidad, un recordatorio constante de la necesidad de erradicar la violencia institucional y un llamado a seguir luchando por una sociedad más justa y respetuosa de los derechos humanos. La voz de Andrea Viera y tantas otras víctimas de abuso de poder y violencia policial nunca será silenciada, y su memoria será preservada para siempre.