El preso infectado de coronavirus en Florencio Varela es un femicida de 49 años. Se trata de Julián Arakaki, de 49 años, alojado en la Unidad 23 de Florencio Varela y condenado a perpetua por matar a su hija de 8 años, en venganza contra su ex pareja.
Una semana atrás fue internado en un hospital luego de detectarse que estaba infectado de coronavirus, esto obligo a aislar a otros cinco detenidos y diez guardias cárceles que tuvieron contacto con él.
El hecho se produjo en la Unidad 42 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), en dicho partido del sur del conurbano, donde un interno dio positivo en el testeo por Covid-19 y quedó internado en Interzonal General de Agudos Presidente Perón de Avellaneda.
Eñ preso de 49 años, padece una enfermedad renal crónica y necesita tres diálisis semanales, las cuales se le aplican los lunes, miércoles y viernes en el mencionado hospital.
Cuando el detenido fue llevado desde el penal de Florencio Varela al centro asistencial para realizarse la diálisis, los médicos advirtieron que el paciente tenía fiebre, por lo que le practicaron los estudios correspondientes que arrojaron que estaba infectado de coronavirus, por lo que quedó internado con custodia penitenciaria.
Por este motivo, el SPB decidió, a modo preventivo, aislar a cuatro detenidos que compartían la sala en el sector de Sanidad de la Unidad 42 con el interno infectado y a otro preso que realizaba el mantenimiento en esa área.
Entre las medidas que se tomaron se debe apuntar la cuarentena en sus domicilios de diez agentes penitenciarios, uno de ellos por ser el que trabaja en la sala descripta y los otros nueve por haber trasladado al detenido la semana pasada al hospital para las diálisis.
Hasta el momento ninguno de los 15 aislados presenta síntomas compatibles con el coronavirus. Pero eso no es todo, las autoridades analizaron a los otros 56 internos de su mismo pabellón y ninguno presentó fiebre.
Arakaki es un condenado a cadena perpetua, tiene 49 años y tenía permitido salir de la Unidad 23, de Florencio Varela, para someterse a diálisis. El femicida, está condenado por asfixiar y asesinar a su hija de 8 años. Los investigadores aseguran que se trató de una venganza contra su ex pareja, la mamá de la niña.
En 2012, Arakaki acababa de separarse y pasó a buscar a su hija de ocho años por la casa de su exesposa. Ese mismo día asfixió a la nena hasta matarla, subió su cuerpo a un remis y la llevó de regreso con su mamá. Parecía desvanecida cuando la bajó del auto. El horror golpeó a la mujer con fuerza unos minutos después, al tratar de reanimarla sin éxito y entender que estaba muerta.
Tres años tardo el tribunal en condenarlo. El Tribunal Penal 4 de San Martín lo condenó en 2015 por resultar autor penalmente responsable del delito de "homicidio calificado por el vínculo".
Debemos recordar que en 2017, la Oficina de la Mujer de la Suprema Corte de Justicia de la Nación incluyó la figura de Femicidio vinculado en el Registro de Femicidios de la Justicia Argentina con el objetivo de “mejorar su capacidad de visibilizar todas las muertes provocadas por la violencia de género” y lo define como “homicidios cometidos contra una o varias personas (niñas, niños, adolescentes, mujeres, varones, trans, travesti), a fin de causarle sufrimiento a una mujer, mujer trans o travesti. Para ello, debe existir una desigualdad de género entre la persona sindicada como autor del hecho y la mujer, mujer trans o travesti a quien se pretende afectar”.