El SPB Servicio Peninteciario Bonaerense en un primer momento confirmaron oficialement que la muerte fue producida por una herida cortante. Pero sin embargo una médica legista que lo revisó no encontró orificios producidos por postas de goma y no las puñaladas como informaron las autoridades
El motín en la Unidad N°23 de Florencio Varela, duró casi 12 horas y terminó con un saldo de varios heridos y la muerte de un preso identificado como Rey Ramírez Federico, 30 años de edad.
Este recluso cayo abatido sobre el techo de pabellón 6. Las primeras informaciones oficiales daban cuenta que el joven había fallecido a causa de una herida de arma blanca cerca de la zona torácica. Peritos forenses que trabajaron en el lugar no habrían encontrado puñaladas a simple vista.
Lo que sí hallaron fue, ocho orificios compatibles con perdigonada o posta de goma, los mismos distribuidos en piernas, uno en inmediaciones de nuca, uno en lateral derecho de la cabeza y uno en parrilla costal derecha. También se observó excoriación a la altura de la clavícula sobre el lado derecho. Según cuentan las fuentes judiciales.
La muerte del joven preso está bajo investigación, un expediente bajo la calificación de homicidio a cargo de la UFI N°9 de Florencio Varela con la fiscal interina Roxana Giménez y el ayudante fiscal Cristian Granados, bajo la firma del juez de garantías Marcelo Villagra. El cuerpo del recluso fue trasladado por personal ajeno a la Policía y al Servicio Penitenciario Bonaerense a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora, donde le realizarán la autopsia. Sin muchas vueltas son mentiras las versiones policiales.