Un grito de libertad


Las declaraciones de Juan Grabois al momento exacto de su liberación abren un paradigma dentro del movimiento nacional y popular que debe ser analizado.

Nos vamos con todos los militantes y trabajadores liberados por el pueblo”, gritó el dirigente de la CTEP, Juan Grabois que se dirigió a todos los que fueron a pedir por su libertad y la de los ciudadanos senegaleses que fueron detenidos junto con él.

La Persecución política es algo característico que ha generado el macrismo, sobre todo con polarizar siempre y ponerle el mote de kirchnerista a cuanta crítica se asomara. Grabois no anduvo con vueltas y responsabilizo al gobierno nacional de generar este clima hostil, propicio de una democracia devaluada en sus funciones.

“Todo esto es exclusiva responsabilidad del Gobierno, que generó un clima de odio y de persecución contra los trabajadores y los humildes, a los que quieren mostrar como enemigos de la sociedad”, se dirigió ante los medios de comunicación que se encontraban presentes en la comisaría 18 el dirigente cercano al Papa, dato curioso que afirma la teoría de persecución política: En los últimos días acompañó en dos de sus presentaciones judiciales a la ex presidenta Cristina Kirchner.

“Está volviendo la xenofobia, está volviendo el fascismo. Es terrible lo que están haciendo con nuestra patria”, concluyó.

Ahora bien, el movimiento nacional y popular debe examinarse y postular la amplitud, aunque de a momentos eso parezca una cuota de incertidumbre o imposible por los purismos que puedan aparecer como una autodefensa o un “repelente” en el momento de unirse y eso exige superarse aun cuando haya diferencias totalmente lógicas entre los hombres y mujeres que lo compongan Algo que quizás el kirchnerismo había dejado de realizar, ya que la hegemonía se construye con “los de afuera”

Lo cierto es que para construir un arco que superé los 35 porcentuales, el kirchnerismo debe saber interpretar las conductas claves para poder re-construirse y ampliarse más, a fin de poder contener a todos esos sectores y actores sociales, algo que quizás había dejado de realizar, ya que la hegemonía se construye con “los de afuera” 

Quizás por eso la canción que más se cantó en la comisaría 18 esa noche fue: Unidad de los trabajadores y al que no le gusta se jode, se jode.

 

Mauro Córdoba.