LA UNAJ se declara en emergencia económica


Desde comienzos del corriente año, y tal como se ha denunciado públicamente en reiteradas oportunidades,  la Universidad Nacional Arturo Jauretche viene enfrentando mes a mes, serias dificultades presupuestarias para dar cumplimiento a las necesidades básicas para su normal funcionamiento. Esto significa, mínimamente disponer mensualmente de los fondos necesarios para cubrir los sueldos de los trabajadores nodocentes y docentes así como para los gastos corrientes mensuales y servicios públicos como electricidad, más aún luego del colosal aumento impuesto por el Gobierno nacional.

Desde junio de este año se han realizado reiteradas gestiones ante las autoridades pertinentes demostrando que el déficit presupuestario de la universidad alcanza los  de 37 millones de pesos. Sin embargo, hasta la fecha no hubo respuesta desde el Gobierno Nacional.

Este déficit no se origina a partir de una mala gestión, lo que puede ser corroborado por las autoridades gubernamentales de manera sencilla y rápida,  sino que responde a que nuestra universidad es una institución que todavía se encuentra en desarrollo y que año tras año cuenta con una cantidad enorme de inscriptos.

Esto se explica haciendo un repaso de su corta existencia: La Universidad Nacional Arturo Jauretche dio inicio a su primer ciclo lectivo en el año 2011. En los pocos años transcurridos, hoy se encuentran estudiando, de manera regular, más de veinte mil estudiantes, a lo que hay que sumar los recientes 9800 estudiantes ya inscriptos para el ciclo lectivo 2017.

Todo esto es un claro reflejo de la  demanda y necesidad existente en la región de contar con una institución  universitaria, incluyendo a miles de estudiantes que, de lo contrario, pocos hubieran sido los que lograran acceder a universidades, siempre distantes de su lugar de pertenencia. A esta altura, ninguno de estos datos puede soslayarse o pretender pasar por el tamiz de una planilla de cálculo. Se trata de miles y miles de estudiantes que, aún en la dificilísima situación económica que vive el país, se esfuerzan día a día en continuar con sus estudios.

En cada una de las gestiones realizadas ante en Ministerio de Educación de la Nación se ha demostrado, de manera clara y fehaciente, la situación económica y financiera que evidencia, sin dejar lugar a dudas, que la universidad se encuentra claramente postergada y desatendida en sus reiteradas denuncias acerca de su crítica situación presupuestaria.

En conclusión, hoy, 19 de diciembre, llegamos a este fin de año donde la Universidad no está en condiciones plenas de abonar el medio aguinaldo y el sueldo de diciembre de sus docentes y nodocentes.

Han pasado a lo largo de todos estos meses muchos reclamos, insistentes gestiones y presentaciones detalladas del déficit presupuestario; incluso reiterados pedidos de audiencia al Ministro Esteban Bullrich que nunca fueron siquiera respondidos. Es hora de que las autoridades nacionales den respuesta y una inmediata solución a este conflicto a fin de que le otorgue a esta institución, a sus trabajadores y esencialmente a sus miles de estudiantes, la tranquilidad y estabilidad necesaria para poner fin a esta situación de extrema gravedad, brindándole la previsibilidad necesaria a toda la comunidad universitaria y los estudiantes.

Por último, es necesario agregar, además del las dificultades anteriormente descriptas, un conjunto de problemas que de manera sistemática viene enfrentando la UNAJ y revela que el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación ha tenido una actitud hostil hacia nuestra Universidad:

·         Los sueldos destinados a los docentes del programa FINEs tuvieron una demora de siete meses;

·         para la construcción de la escuela secundaria técnica no se están pagando los certificados aprobados por el mismo Ministerio de Educación, lo que lleva a la paralización de las obras y postergar el inicio de las clases al menos hasta el 2018;

·         están pendientes por parte del Ministerio de Educación los fondos para la continuación de la construcción del Instituto de Ingeniería, que le corresponde solamente el 20 por ciento del monto total de la obra ya que el 80 por ciento restante son fondos no reintegrables y provenientes del Mercosur;

·         a pesar de que ya se había licitado la obra, se excluyó a la Universidad de la construcción del Instituto de Ciencias de la Salud.

·         Días atrás, el Enacom (Ente Nacional de Comunicación) rechazó, sin mas y ninguna explicación, la solicitud de trámite para obtener una licencia de radio para la universidad, tal como disponen muchas otras universidades, y que se encuentra dentro de un derecho que fue abolido por el actual gobierno.

El panorama, sintéticamente descrito, da muestra, en primer término, de una clara intención de perjudicar de manera directa a los trabajadores docentes y nodocentes, que enfrentan el severo riesgo de no cobrar sus respectivos sueldos. Asimismo, implica continuar tensionando, a límites insostenibles, el normal funcionamiento en general de la Universidad Nacional Arturo Jaurteche y el de sus miles y miles de estudiantes.

En consecuencia, no quedan más caminos, ni tiempo que esperar. Sin respuesta a todas las instancias de diálogo solicitadas por parte del la UNAJ a las autoridades del gobierno nacional, y faltando apenas unos días para que finalice el año, a partir del día de hoy, en decisión surgida del Consejo Superior, la UNAJ decide declararse en estado de emergencia económica, esperando que dicha decisión produzca en las autoridades del gobierno nacional  una inmediata reacción y se disponga sin mas demora a otorgar una solución definitiva al actual conflicto. A su vez, el Consejo Superior decidió también, volver a reunirse el próximo martes 27 de diciembre, a las 11hs, en sesión abierta frente al Ministerio de Educación, sito en el Palacio Pizzurno.